La avena, el coco y el sirope de arce se combinan en esta receta para dar como resultado una galleta maravillosamente sabrosa que se siente a la vez indulgente y saludable. Estas galletas, llamadas tradicionalmente «biscuits» en Australia y Nueva Zelanda, ¡probablemente conquistarán a toda la familia!
Beneficios del coco
La carne de coco (y el aceite de coco) es antipatógena gracias a su contenido de ácido láurico combinado con otros antioxidantes presentes en él, así que recurre al coco cuando necesites un alimento antibacteriano y antiviral. Cuando el coco baja del estómago al tracto intestinal, mata a cualquier patógeno que toca. Además, sus ácidos grasos de cadena media liberan otras grasas y ayudan a expulsarlas del cuerpo.
Ingredientes
- 1 cda de lino molido + 2 ½ cdas de agua
- 1 taza de copos de avena sin gluten
- ¾ de taza de coco deshidratado
- ⅔ de taza de azúcar de coco
- ½ taza de harina de avena sin gluten
- ½ taza de harina de almendras
- ⅓ de taza de aceite de coco derretido
- 2 cdas de sirope de arce puro
- ½ cdta de bicarbonato de sodio
- 2 cdas de agua hirviendo
Preparación
- Precalienta el horno a 350 ºF/180 ºC. Forra una bandeja de horno con papel de hornear.
- En un bol pequeño, combina el lino molido y el agua para hacer un huevo de lino. Bate hasta que quede uniforme y reserva. En otro bol, mezcla los copos de avena, el coco, el azúcar de coco, la harina de avena y la harina de almendras. Reserva.
- Combina el aceite de coco derretido y el sirope de arce en un cazo pequeño y calienta hasta que la mezcla quede uniforme. En un bol pequeño, mezcla el bicarbonato de sodio con el agua hirviendo. Añádelo a la mezcla de sirope de arce y aceite de coco y remueve bien. Vierte los ingredientes húmedos sobre los secos. Incorpora el huevo de lino. Remueve hasta obtener una masa uniforme.
- Forma bolitas con la masa usando las manos (la mezcla es bastante blanda y pegajosa) y colócalas en la bandeja preparada, dejando unos 3 dedos de separación entre cada una. Cubre la base de un vaso con papel de hornear y presiona las bolitas para aplastarlas y darles forma de galleta. Asegúrate de dejar espacio entre las galletas; se extenderán durante el horneado.
- Hornea durante 16 a 20 minutos, hasta que se doren por encima. En este punto las galletas todavía deben estar blandas; se endurecerán a medida que se enfríen. Saca las galletas del horno y déjalas enfriar 5 minutos en la bandeja, luego pásalas a una rejilla para que se enfríen por completo.
Se conservan mejor en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta el momento de consumirlas.
Rinde 20 galletas


