Las batatas promueven bacterias productivas en el estómago, el intestino delgado y el colon y, al mismo tiempo, dejan sin alimento a bacterias improductivas y hongos como el moho. Al mantener a raya a estos microbios, las batatas ayudan a mejorar la producción de B12 en el cuerpo.
Las batatas ayudan a prevenir el megacolon, que es una dilatación del colon debida a la proliferación de C. difficile, Streptococcus, Staphylococcus, E. coli, H. pylori, Chlamydia y/u otras bacterias. Además, ayudan a aliviar el estrechamiento del tracto intestinal causado por la inflamación crónica que con tanta frecuencia se diagnostica como Crohn o colitis.
Carotenoides y radiación
Las batatas de pulpa naranja están cargadas de carotenoides como el betacaroteno y el licopeno. Si eres de piel clara y comes una batata al día, en poco tiempo verás que tu piel adquiere un brillo, como si la hubiera besado el sol. El licopeno, combinado con los abundantes aminoácidos de la batata, ayuda a extraer la radiación del cuerpo.
Apoyo fitoestrogénico
Las batatas son fitoestrogénicas y ayudan a eliminar del cuerpo el estrógeno inservible, destructivo y causante de cáncer que interfiere con la función hormonal del organismo. Estos estrógenos provienen de los plásticos, los fármacos, los alimentos y las toxinas ambientales, así como de que el cuerpo produzca una cantidad excesiva de esta hormona (debido a una dieta rica en alimentos que generan estrógeno). Al purgar este exceso de estrógeno, las batatas dejan espacio para que ocupen su lugar estrógenos más saludables.
Las batatas ayudan a regular el crecimiento del cabello. Y si tienes problemas de insomnio u otro trastorno del sueño, las batatas aportan una forma crítica de glucosa que estimula el desarrollo de neurotransmisores como la glicina, la dopamina, el GABA y la serotonina, todos los cuales contribuyen a la capacidad de dormir profundamente.
Cómo usarlo
Te gusten las batatas de pulpa naranja, amarilla, blanca, rosa o morada, cómelas. Cada tipo posee cualidades medicinales. Las batatas al vapor (o en sopas, guisos o salteados) son las que conservan la mayor cantidad de propiedades curativas.


