Hay una razón por la que la calabaza es la verdura otoñal por excelencia. Es contundente, abundante y absolutamente deliciosa. Esta receta utiliza la variedad calabaza bellota (acorn squash), dulce y suave, que al hornearse queda de un precioso color dorado. ¡Incluso puedes comerte la piel!
Beneficios de la calabaza bellota
La calabaza bellota es fácil de digerir y un excelente remedio para la acidosis y para afecciones del estómago, el bazo, el hígado y la sangre. Es maravillosamente rica en vitaminas A, E, C, B-complex y betacaroteno, hierro, zinc, calcio y potasio, fundamentales para un sistema inmunitario y nervioso sano y fuerte. Los carotenoides son especialmente beneficiosos para protegerte de enfermedades del corazón, cáncer de mama y degeneración macular.
También se sabe que la calabaza bellota ayuda a reducir la inflamación, algo excelente para afecciones como el asma, la fibromialgia y la artritis. Su textura cremosa y reconfortante puede ayudarte a satisfacer diversos antojos y, a la vez, nutrir correctamente el cuerpo y el alma.
Ingredientes
- 2 calabazas bellota, cortadas por la mitad y sin semillas
- 1 cebolla roja, picada en cubos
- 4 dientes de ajo, picados finamente
- 1 cucharadita de aceite de coco
- ½ taza de arándanos rojos secos naturales
- ½ cucharadita de sal marina
- ¼ de cucharadita de pimienta negra
- ½ taza de nueces, picadas en trozos gruesos
- 2 cucharadas de miel
- 2 cucharaditas de azúcar de coco
Preparación
- Precalienta el horno a 400°.
- Llena una bandeja de horno con ½ pulgada de agua y coloca la calabaza en la bandeja, con el lado cortado hacia abajo. Hornea de 25 a 30 minutos, hasta que esté tierna al presionarla.
- En una sartén mediana, sofríe la cebolla y el ajo en el aceite de coco a fuego medio-alto hasta que estén translúcidos y aromáticos, aproximadamente 5 minutos.
- Añade los arándanos rojos, la sal marina y la pimienta negra. Sigue cocinando a fuego medio, removiendo de vez en cuando, hasta que los arándanos estén suaves e hinchados.
- Añade las nueces y la miel, removiendo con frecuencia hasta que las nueces se doren. Retira del fuego.
- Cuando la calabaza esté bien cocida, sácala del horno y escurre el agua que quede en la bandeja. Dale la vuelta a las mitades de calabaza para que queden boca arriba y rellena el centro con el relleno de arándanos.
- Espolvorea ligeramente los bordes de la calabaza con azúcar de coco y vuelve a meterla en el horno de 3 a 5 minutos más, hasta que el azúcar se haya dorado.
¡Disfruta!


