La coliflor contiene el mineral traza boro, que ayuda al sistema endocrino. Y, sin embargo, la coliflor recibe más atención por los llamados goitrógenos que contiene. La coliflor hace justo lo contrario de lo que dice ese bombo: ayuda a la tiroides y al resto del sistema endocrino (incluidos el hipotálamo y las glándulas suprarrenales) a frenar a los patógenos como el virus de Epstein-Barr, que son los que están realmente detrás de problemas como la tiroiditis.
La coliflor y las algas marinas juntas crean una potente herramienta de desintoxicación que ayuda a expulsar el cloro, el flúor dañino y la radiación de las sensibles glándulas endocrinas. Una forma deliciosa de disfrutar de esta combinación es picar coliflor cruda en el procesador de alimentos hasta que quede fina y usarla después como arroz en rollitos de nori.
Cómo usarla
La coliflor tiene una capacidad única para digerirse fácilmente en su estado crudo, lo cual es ideal, porque comerla cruda te da la mejor oportunidad de asimilarla con facilidad y aprovechar todo su potencial. Disfrútala cruda en ensaladas, como snack sola o con otras verduras, o úsala como crudité con un dip como salsa o hummus.
También puedes disfrutar la coliflor al vapor, salteada y en sopas. La coliflor también se puede disfrutar horneada, aunque obtendrás más beneficios de la coliflor cuando está cruda o al vapor.


