Las chirivías son una hortaliza de raíz dulce y nutritiva, con un alto contenido de antioxidantes que promueven la salud y de fibra dietética. Son una gran fuente de vitaminas C, E, K y del complejo B, y de minerales como el hierro, el calcio y el manganeso. Las chirivías también contienen potentes propiedades antifúngicas, antiinflamatorias y anticancerígenas, y se sabe que ayudan de forma especial a proteger frente al cáncer de colon y la leucemia.
Beneficios de las chirivías
También son muy beneficiosas para el estreñimiento, la hipertensión, la demencia, la osteoartritis, la osteoporosis, la salud de los dientes y las encías y el apoyo general al sistema inmunitario. El contenido de folato de las chirivías las convierte en una elección excelente para ayudar a apoyar el sistema nervioso y reducir el riesgo de presión arterial alta, depresión, degeneración macular, enfermedades cardiacas, trastornos renales, anemia, pérdida de audición y defectos congénitos en la mujer embarazada.
También se sabe que las chirivías ayudan al metabolismo de las grasas y que son un excelente alimento para perder peso. Además, se sabe que son buenas para los cálculos renales y los problemas de vejiga, y tienen una afinidad específica por el estómago, los riñones y el bazo.
Cómo usarlas
Las chirivías se pueden preparar en zumo, cocinar al vapor, hacer puré, asar o añadir a sopas y guisos. Se pueden usar como sustituto del puré de patatas y aportan un sabor cremoso, dulce y sabroso a cualquier comida. Las chirivías se encuentran fácilmente en la sección de frutas y verduras de tu supermercado local o tienda de alimentos saludables.


