El eneldo es una hierba ancestral que contiene compuestos medicinales, entre ellos flavonoides y monoterpenos. Estos compuestos convierten al eneldo en una gran hierba antioxidante y quimioprotectora, muy beneficiosa para las infecciones virales, bacterianas, por levaduras y fúngicas, los parásitos, el alivio del dolor, los trastornos del sueño, la prevención del cáncer y los trastornos respiratorios.
Beneficios del eneldo
El eneldo también se usa habitualmente como ayuda digestiva y puede contribuir a reducir el mal aliento, el reflujo ácido, la flatulencia, la indigestión y la diarrea. También se conoce el eneldo como remedio para tratar el insomnio, los dolores de cabeza y el hipo. El eneldo es una gran fuente de calcio, magnesio y hierro, lo que lo hace bueno para los huesos, la sangre y los órganos.
Eugenol y semillas de eneldo
El eneldo contiene un aceite esencial llamado eugenol, que se ha usado terapéuticamente como anestésico local y antiséptico. En la antigüedad, la hierba del eneldo se machacaba a menudo y se aplicaba sobre las heridas para desinfectarlas y acelerar su curación. El eugenol también se ha utilizado para reducir los niveles de azúcar en sangre en personas diabéticas. Las semillas de eneldo también son muy beneficiosas y tienen propiedades sedantes, antiespasmódicas y digestivas. Masticar unas cuantas semillas puede refrescar el aliento y facilitar la digestión después de una comida copiosa.
Agua o té de eneldo
El agua o té de eneldo se puede preparar poniendo eneldo fresco en agua hirviendo, dejándolo reposar al menos 5 minutos, colándolo y bebiéndolo a sorbos a lo largo del día. El eneldo es una hierba muy curativa y aromática que puede dar vida a una gran variedad de alimentos, como ensaladas, guacamole, patatas y sopa. Incluirlo con regularidad en tu dieta beneficiará tanto tu mente como tu cuerpo.


