Este sencillo gratinado es bonito y sabroso a la vez. Es un acompañamiento maravilloso cuando buscas una alternativa al puré de patatas, ya sea para una comida festiva, un almuerzo o una cena con familia o amigos, o simplemente una comida sencilla pero deliciosa para ti.
Beneficios
Las patatas son lo que yo llamo un carbohidrato limpio fundamental. Aportan la glucosa fundamental que alimenta cada célula y cada órgano del cuerpo, incluido el cerebro. Además, son ricas en lisina, que es antipatógena.
Ingredientes
- 2 ½ libras (aproximadamente 1,1 kg) de patatas, cortadas en trozos gruesos
- 1 cucharada de cebolla en polvo
- 2 cucharaditas de ajo en polvo
- ½ cucharada de zumo de limón recién exprimido
- 1 cucharadita de tomillo fresco o 1 cucharadita de tomillo seco
- 1 cucharadita de orégano fresco o 1 cucharadita de orégano seco
- 1 cucharadita de miel cruda
- 2 tazas de tomates cherry, cortados por la mitad
Preparación
- Precalienta el horno a 350 °F/180 °C.
- Añade 3 pulgadas (unos 7,5 cm) de agua a una olla mediana, coloca una cesta de vapor, agrega las patatas y tapa. Cuécelas al vapor durante 15 a 18 minutos, hasta que estén tiernas. Deja enfriar 10 minutos.
- Pon las patatas en un bol grande junto con la cebolla en polvo, el ajo en polvo, el zumo de limón, el tomillo, el orégano y la miel cruda. Machaca hasta que quede casi homogéneo (no pasa nada si quedan algunos trozos más grandes).
- Coloca el puré de patatas en un molde de quiche de 10 pulgadas o en una fuente de horno de tamaño similar. Presiona las mitades de tomate sobre la superficie de manera uniforme.
- Hornea durante 50 a 55 minutos, hasta que la parte de arriba esté dorada. Deja enfriar 10 minutos antes de servir.
Rinde 4 raciones.
Consejos
- Este gratinado no está pensado para cortarse en porciones; no mantiene la forma. La mejor manera de servir este plato es sacar cucharadas del gratinado.


