Si estás acostumbrado a desayunos más pesados como huevos y bacon, tortitas o avena con leche, pero buscas una opción de desayuno sin grasa que te ayude a sanar, ¡este gratinado cremoso y delicioso es una elección fantástica! También es una gran opción para comidas o cenas. Puedes servir este gratinado de patatas para el desayuno a tu familia o a tus amigos, o disfrutarlo tú solo a lo largo de varias comidas o días. ¡Siéntete libre de jugar con los añadidos opcionales para darle variedad y diversión!
Beneficios de las patatas
Las patatas son abundantes en aminoácidos que inhiben específicamente el crecimiento viral. Son ricas en glucosa, que aporta sustancia al hígado, ya que es precisamente lo que el hígado necesita para mantenerse fuerte. También ayudan a construir las reservas de glucógeno, el recurso que nos protege frente a los problemas de azúcar en sangre, el aumento de peso, el hígado graso y el síndrome de sangre sucia. Las patatas mantienen el hígado con los pies en la tierra y estable, dándonos una buena constitución. Tienen la capacidad de ayudar a revertir muchas variedades de enfermedad crónica.
Ingredientes
Salsa de queso de patata:
- 2 tazas de patatas peladas y cortadas en dados
- 2 cucharadas de zanahoria picada finamente
- 2 cucharaditas de cebolla en polvo
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- 1/4 de cucharadita de cúrcuma
- 1/4 de cucharadita de pimentón
- 2 cucharaditas de zumo de limón
- 1-2 cucharadas de agua
Añadidos opcionales:
- 1 taza de cebolla cortada en rodajas finas, cocida en agua hasta caramelizarse
- 1 taza de brócoli picado finamente
- 1 taza de champiñones picados, cocidos en agua hasta que estén blandos
- 1 cucharada de perejil picado finamente
Preparación
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Para hacer la salsa de queso de patata, coloca las patatas y las zanahorias en una vaporera o en un colador sobre una olla de agua hirviendo. Tapa y cocina al vapor durante 10-15 minutos, hasta que estén tiernas al pincharlas con un tenedor.
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Retira las patatas y las zanahorias cocidas de la vaporera y ponlas en una batidora mientras aún están calientes. Añade la cebolla en polvo, el ajo en polvo, la cúrcuma, el pimentón, el zumo de limón y el agua. Bate hasta obtener una textura espesa y suave, añadiendo la menor cantidad de agua posible para poder batir.
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Precalienta el horno a 400F/200C.
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Añade una capa de patatas en rodajas en el fondo de una fuente de horno mediana, seguida de una capa de cualquiera de los añadidos opcionales. Repite las capas hasta que se te acaben las rodajas de patata y los añadidos. Vierte la salsa de queso de patata de manera uniforme por encima, extendiéndola con una espátula para que cubra la superficie de las patatas.
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Hornea durante 40-50 minutos, hasta que las patatas estén blandas y la superficie esté dorada. Si la superficie se dora antes de que las patatas estén completamente cocidas, cúbrela hasta que las patatas estén hechas.
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Deja enfriar 10-15 minutos antes de servir. ¡Disfruta!
Rinde 4-6 raciones.


