Las judías verdes son una verdura nutritiva, rica en vitaminas, minerales y fitoquímicos como las vitaminas A y C, calcio, hierro, manganeso, betacaroteno y proteína.
Beneficios para la salud
Las judías verdes aportan importantes beneficios cardiovasculares gracias a su contenido de omega-3 (ácido alfa-linolénico). También contienen compuestos antiinflamatorios que las hacen muy beneficiosas para las personas que conviven con trastornos autoinmunes como fibromialgia, artritis, EPOC, síndrome de fatiga crónica, síndrome del intestino irritable, sinusitis crónica, bursitis, síndrome de Raynaud y lupus.
También se sabe que ayudan a prevenir la diabetes de tipo 2. Las judías verdes son una excelente fuente de fibra dietética y pueden ayudar al aparato digestivo al favorecer una acción peristáltica regular, además de contribuir a eliminar las sustancias tóxicas y cancerígenas del tracto digestivo. Contienen una amplia variedad de carotenoides, como la luteína y la neoxantina, y flavonoides, como la quercetina y las procianidinas, lo que las convierte en un alimento excelente para la salud ocular y para prevenir enfermedades.
Cómo usarlas
Puedes tomar las judías verdes crudas como snack, añadirlas a ensaladas o sopas, o cocerlas al vapor. Prueba las judías verdes frescas rociadas con aceite de oliva, sazonadas con tus especias favoritas y asadas en el horno durante 30 minutos como alternativa saludable a las patatas fritas. Este snack crujiente y sabroso es una gran forma de que niños y adultos amen sus verduras.
Consejos para comprarlas
Las judías verdes frescas están fácilmente disponibles en la sección de frutas y verduras de tu supermercado local. Además, echa un vistazo en los mercados de productores de tu zona para encontrar variedades heirloom (autóctonas) de judías verdes, que contienen lo máximo en nutrientes y beneficios para la salud.


