El ratatouille es el alimento reconfortante y saludable perfecto: nutre el cuerpo, la mente y el alma. Las verduras calientes burbujeando en una salsa rica y sabrosa lo convierten en una comida maravillosa que disfrutan por igual la familia y los amigos. Combina muy bien con sopa, ensalada, arroz de coliflor, quinoa o cualquier guarnición de verduras. Además, el ratatouille se congela bien, lo que significa que puedes cocinarlo con antelación y tenerlo a mano para cualquier cena de última hora.
En Liver Rescue comparto cómo cada uno de estos ingredientes puede ayudarte a ti y a tus seres queridos en su proceso de curación. Vamos a verlo…
Beneficios de los ingredientes
Calabacín (zucchini): muy similar al pepino en cierto modo, ya que también es una fruta que ayuda a la hidratación del hígado, lo que permite que este almacene micropartículas de agua que después puede liberar de nuevo al torrente sanguíneo en momentos de deshidratación crónica a lo largo de tu vida. El zucchini tiene un suave efecto depurativo sobre el hígado, lo que permite que este expulse con seguridad a los elementos tóxicos que causan problemas. También es calmante para las paredes del tracto intestinal, ya que empuja hacia fuera a patógenos como bacterias y hongos, lo que permite una mejor absorción de los nutrientes que pueden enviarse al hígado. El zucchini es un alimento beneficioso para la vesícula biliar, pues contiene fitoquímicos que de hecho reducen la inflamación de la vesícula.
Berenjena: a menudo rechazada por creencias confusas sobre las solanáceas, la berenjena merece mucho más de lo que nos hacen creer. Puede ayudarnos más de lo que nadie sabe; la única razón por la que se evita es porque no la entendemos. En realidad, la berenjena contiene pequeñas cantidades de un fitoquímico astringente aún no descubierto que mejora el flujo sanguíneo hacia el hígado, permite maximizar el oxígeno dentro del hígado y ayuda a prevenir todo tipo de enfermedades. La berenjena también tiene compuestos fitoquímicos que se unen a la vitamina C, lo que la hace más biodisponible para el hígado y para el sistema inmunitario personalizado del hígado. La berenjena diluye la sangre sucia cargada de grasas y venenos, lo que puede ayudar a evitar que se formen coágulos dentro de nuestras venas y también alivia el corazón, permitiéndole no trabajar en exceso mientras bombea.
Ingredientes
- 1 calabacín (zucchini) grande
- 1 calabaza amarilla grande
- 1 berenjena
- 1 pimiento rojo
- 4 tazas de quinoa cocida (opcional)
Salsa de tomate
- 4 tomates, cortados en trozos gruesos
- 1 cebolla amarilla, cortada en trozos gruesos
- 4 dientes de ajo, picados finamente
- 2 cucharadas de pasta de tomate (ver Consejos)
- ½ cucharadita de sal marina
- ½ cucharadita de albahaca seca
- ½ cucharadita de condimento para aves (poultry seasoning)
- ¹⁄8 de cucharadita de curry en polvo
Preparación
- Precalienta el horno a 375 °F. Corta el calabacín, la calabaza amarilla, la berenjena y el pimiento rojo en rodajas finas. Reserva.
- Para hacer la salsa de tomate, combina sus ingredientes en una olla pequeña a fuego alto. Remueve con frecuencia durante 2 o 3 minutos, hasta que los tomates hayan soltado su jugo. Baja el fuego y deja que hierva a fuego lento, removiendo de vez en cuando durante 15 a 20 minutos, hasta que los tomates hayan empezado a deshacerse. Con una batidora de mano, tritura los tomates hasta que se forme una salsa con trozos. Como alternativa, puedes usar una batidora de vaso en este paso, batiendo en pulsos y dejando una abertura en la parte superior para que salga el vapor.
- Coloca una taza de la salsa de tomate en el fondo de una fuente apta para horno y extiéndela para cubrir el fondo. Coloca las rodajas de calabacín, calabaza amarilla, berenjena y pimiento rojo en el orden que quieras. Cubre la fuente con papel pergamino y métela en el horno durante 45 a 60 minutos, hasta que las verduras estén tiernas. Sirve el ratatouille cubierto con el resto de la salsa de tomate, sobre una base de quinoa si lo deseas.
Consejos
- Esta salsa de tomate se congela bien y puedes tenerla a mano para comidas rápidas y fáciles en cualquier momento.
- Si usas pasta de tomate comprada, asegúrate de que no contenga ácido cítrico.
- Para una versión aún más rápida, corta en trozos gruesos el calabacín, la calabaza amarilla, la berenjena y el pimiento rojo, mézclalos con la salsa de tomate y cocina todo en una fuente apta para horno durante 40 a 60 minutos, hasta que todas las verduras estén tiernas.
Rinde 4 raciones


